“Un estilo de Vida que debería trascender más allá de la Cosmovisión Andina.” Conocí los códigos andinos en la montaña, me cautivó la sencillez y coherencia de estos 7 principios, no son una norma o ley, son un mensaje de vida, una filosofía para vivir en coherencia y armonía con nosotros mismos.  Mi recorrido con los códigos me ha dejado un gran mensaje en este camino, curiosa por aprenderlos  me encontré con un maestro maravillo Nicolas Pauccar un sacerdote andino de la comunidad Q´ero; quien me repetía que si quería conocerlos debía “Hacer camino con ellos”,  sin entender mucho a que se refería esa frase, seguí mi intuición y viaje a Perú a buscar más información, me apoyé en grupos de estudio, caminé muchas montañas, tuve que des-aprender muchas creencias, hasta que por fin entendí y ha sido mi deseo escribir sobre ellos para compartir mi aprendizaje:

 “Los códigos andinos se viven”.

Kawsay: reconocer existencia.

El código Kawsay, nos da un gran comienzo al invitarnos a reconocer nuestra existencia y la de todo lo que habita el cosmos.

Invitarnos a respetar y agradecer la existencia de todo, comenzando por la nuestra, respetar y valorar la nuestra es el inicio del camino.

ÑOQANKANI MARIA XIMENA = Me reconozco MARIA XIMENA

Esta expresión quechua utilizada por los indígenas de la cosmovisión andina, es una expresión de poder donde me reconozco y me empodero, reconozco que existo en este plano, que habito un cuerpo humano, que estoy en este cuerpo y que soy más que este cuerpo.

Dentro del camino de la iniciación esta expresión se repite diariamente durante 40 días, varias veces al día, en horarios específicos elegidos por cada ser, como ritual de reconocimiento y empoderamiento de nuestra existencia.

De igual manera en esta cuarentena se invita a reconocer todo lo que nos rodea desde el inicio del día, todo lo que EXISTE cumple una función, su misión, su servicio. La cama donde dormimos, el vaso donde bebemos, la llave de la ducha, el jabón, la mesa y la silla donde nos sentamos a desayunar, el gato que nos saluda, el perro que se emociona al vernos llegar, cada objeto decorativo, utilitario, alimento y ser vivo que nos acompaña EXISTE y tiene una misión y servicio al igual que nosotros. Este ejercicio me llevó a vibrar en gratitud constante, al reconocer que existe un servicio en todo lo que nos rodea.

Si reconozco que existo, que estoy aquí y quien soy, ¿dónde y qué más voy a buscar?

El Kawsay nos enseña a parar de buscar, reconocernos, encontrarnos, ser suficientes y asumirnos.

Anya: reconozco mi verdad y la tuya.

El código ANYA se dirige al respeto, respetar mi verdad empieza por mí, darle el valor y sostenerla me corresponde a mí, desde la claridad de mi verdad no entro en conflicto con otro porque tiene una verdad distinta, respeto la verdad del otro, son distintas formas de ver y sentir.

El ANYA es un código de apertura, nos permite ver más posibilidades, crecer en nuestra verdad, no encerrarnos en nuestro mundo conocido, posibilita desde el respeto caminar nuevos caminos sin agresión y con comprensión, porque lo que sé hoy es menos de lo que sabré mañana, mi aprendizaje es infinito, sostengo mi verdad, pero ella no me limita.

Munay: poder absoluto del amor.

El código MUNAY no habla de amores románticos, de relaciones de pareja o vínculos filiales, el Munay es una experiencia de consciencia y confianza absoluta en nosotros que integra el poder, el deseo y el amor de transformarnos a través de nuestras elecciones. 

En nuestra vida agitada deseamos cambios constantes, la mayoría se  quedan en DESEOS, el poder de transformación se vende como un método, compramos fórmulas de éxito que han validado otros, el PODER hacer, el PODER ser lo que DESEAMOS, parece una larga tarea llena de dificultades, una conspiración que nos pone  a prueba,  se nos agota el AMOR por el proceso, se esfuma y es más fácil cambiar de DESEO, intentar otro PODER, enfocarme en un nuevo AMOR.

MUNAY unifica AMOR- DESEO – PODER en una sola fuerza absoluta de transformación. El código del amor es transformador, es un motor que da nuevas realidades, es un generador de cambios. Se enfoca en ti, en tu deseo, tu intención, tu poder para alcanzarlo, tu amor propio.  De esa manera experimentar el MUNAY te permite disfrutarte y continuar aprendiendo a pesar de estar en situaciones dolorosas o infortunadas.

MUNAY:

Deseo TransformarME

Puedo TransformarME 

Amo TransformarME

Yankey: (llank ´ay)

Es el código que permite encontrar lo que quiero en sincronía.

Código creador que nos enfoca en nuestro tiempo y espacio, lograr un objetivo tiene unos pasos, el recorrido de estos pasos depende del caminante, de su preparación, su nivel de conocimiento, su confianza, su experiencia y especialmente SU ATENCIÓN al camino. Reconocer MI camino como MI creación, Mi elección, así creo sincronía hacia mi objetivo, no busco, yo encuentro.

Yachay: (iachey)

El código de lo que ME HACE SENTIDO, por qué y para que, de mis experiencias, el YACHAY invita a tomar sentido de nosotros, es un código de consciencia, gratitud y simbolismo. 

Si todas las mañanas recorrieras el mismo camino hacia un sitio, hacerlo con YACHAY es hacerlo dándole sentido, el camino cada día será distinto, tú sabes que te lleva al lugar que elegiste, pero el aprendizaje es nuevo, no caes en el mismo hueco porque aprendiste donde, para qué y por qué está ahí, el camino no te distrae tú lo descubres.

Cuando le das sentido puedes simbolizarlo a tu manera, como tú quieras, el símbolo es TUYO, se comunica contigo, te enseña a ti, te transforma a ti por el poder que le diste.

SIMBOLIZAR EL APRENDIZAJE conservar la enseñanza y poder usarla cuando requieras. (Vivimos en un mundo de ideas un mundo de símbolos, yo elijo mis ideas y mis símbolos).

7 códigos que nos enseñan a disfrutar el camino que hemos elegido transitar y como mencioné antes, conocerlos es vivirlos.

Maria Ximena Bolaños.